Mide tu descarga, subida, ping y jitter. No hay nada que instalar; el test corre en esta pestaña.
La descarga es cuántos datos recibes por segundo; la subida, cuántos envías. El ping es lo que tarda un paquete en ir y volver, y el jitter es la variación de ese tiempo. Para las llamadas y los juegos online, esos dos últimos dicen más que los megabits.
El test habla con la red de Cloudflare, que tiene un nodo en Madrid. Si estás en España con línea fija, lo normal es un ping por debajo de 20 ms. Por internet móvil, entre 30 y 60 ms es habitual, y por encima de 100 ms lo notas en las videollamadas.
Si no alcanzas la velocidad de tu tarifa, mira primero el wifi. Un router viejo, una conexión en 2,4 GHz o un par de paredes de por medio restan más de lo que parece. Mide una vez con cable de red para comparar: esa diferencia es lo que aún puedes ganar en casa.
Casi siempre por el wifi entre tu dispositivo y el router, o porque hay alguien más en casa viendo vídeo. Una medición con cable de red enseña lo que entra de verdad.
Por debajo de 20 ms va de sobra para jugar y hacer videollamadas; hasta 50 ms apenas se nota. Por encima de 100 ms las conversaciones empiezan a pisarse.
La variación de tu ping. Unos 30 ms estables se llevan mejor que una media de 20 ms que se dispara a 80 cada dos por tres.
Porque las líneas de cable y ADSL reservan casi toda su capacidad para el tráfico de bajada. Con la fibra, que ya es lo habitual en España, subida y bajada suelen ir parejas.
Cuenta todo lo que hay en medio: tu dispositivo, tu wifi, tu router y solo después la línea de tu proveedor. El eslabón más débil marca el resultado.